Proyecto de RENOVACIÓN CONJUNTA en JOVE: salubridad, fachadas y accesibilidad

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Equipo de Arquitectos:                                                                                                            Jorge Alonso, Carlos Bermúdez, Diana Hernando y Madoka Ortega

Los diez bloques residenciales objeto del presente proyecto se encuentran en la Calle Francisco Eiriz de Gijón, y su construcción data de la década de 1960.

En la actualidad sufren numerosas patologías, comenzando por la salubridad de sus cimentaciones y redes de saneamiento, y abarcando el conjunto de la envolvente térmica, con desprendimientos en sus fachadas , falta de aislamiento,  presencia de humedas, etc.

De todas sus carencias, quizá la más grave sea la accesibilidad limitada y la falta de ascensor de las viviendas, cuyos usuarios están siempre obligados a la utilización de las escaleras, tanto si se dirigen a la planta baja como si lo hacen a un quinto piso.

Nuestro proyecto recoge todas estas patologías y da una respuesta en la que prima la imagen de unidad del conjunto de Francisco Eiriz, recurriendo a una funcionalidad y estéticas uniformes y constantes. 

Las fachadas existentes se convierten en lienzo y soporte para los nuevos elementos, que, evocando la relación directa del barrio con el mar, toman los colores de este último. Fachadas, tendederos y barras de protección -en el exterior-,  y acabados de suelos -en el interior-, identifican cada portal con un azul, y en conjunto vibran y enriquecen el todo.

Partiendo del respeto por lo existente, hemos buscado un resultado contemporáneo, que sea respuesta constructiva y arquitectónica acorde a nuestro tiempo presente, constituyéndose al mismo tiempo como garantía de futuro. El objetivo principal es mejorar las condiciones de habitabilidad de las viviendas, y enriquecer la ciudad, entendida como eje del desarrollo en la actividad de las personas y extensión de sus hogares.

Las actuales zonas comunes son especialmente limitadas en sus dimensiones, lo que nos obliga a la optimización de los espacios, a los que sin embargo se ha querido dotar siempre de las mayores amplitudes posibles y de luz natural, evitando recovecos y puntos muertos, y convirtiendo así todo el espacio en lugar vivo para la circulación y el encuentro vecinal.

Infografías: Alejandro Pérez Villar